Imaginemos que estamos ante el teclado de nuestro ordenador para realizar una transferencia bancaria y tecleamos mal el número por lo que enviamos el dinero a otra persona. Este supuesto es poco probable que ocurra ya que las cuentas bancarias disponen de un código de control que la propia entidad verifica; aun así no es imposible. ¿Podemos solucionarlo desde nuestro teclado? ¿Cómo actuar? Depende del momento en que seamos conscientes de nuestro error.
Si nuestra entidad aún no ha cerrado los
procesos contables del día, podremos cancelar la operación desde nuestro
terminal sin problemas. Salvo que nuestro banco disponga de un proceso por el
que envíe la transferencia prácticamente al instante y el dinero ya haya
llegado al destinatario. En este caso la transferencia ya no se puede cancelar.
¿Quiere
esto decir que ya no podemos recuperar nuestro dinero? Si ya no podemos cancelar por nuestros propios medios la
transferencia, nos dirigiremos a nuestro banco y le pediremos que solicite la
devolución del dinero al banco destinatario. Este banco pedirá al titular de la
cuenta la autorización para retroceder el dinero. Sin dicha autorización del cliente,
la entidad no puede devolvernos el dinero.
Evidentemente los bancos cobran por realizar
esta gestión. Debemos abonar la comisión
independientemente de que se consiga la devolución del dinero o no.
Si no conseguimos de este modo la devolución
del dinero, nos quedará la vía judicial.